Un saludo afectuoso a los amables lectores de este Blog. El Sábado pasado tuve nuevamente la oportunidad de tocar en una Boda. He tocado en varias y me encanta; en realidad me gusta tocar en todo tipo de celebraciones, pero lo especial acerca de tocar en una Boda es el recuerdo de la película "Picture Perfect" sobre una Boda. Ahora bien, películas al respecto hay muchas, pero hasta ahora, solamente en una se ha dicho algo sobresaliente sobre el hecho de prestar servicios profesionales en un evento particular y no se refieren en exclusiva a una Boda.
En la película, Nick (Jay Mohr) resulta dedicarse a la fotografía en celebraciones y para mí, el mejor diálogo de la película se presenta cuando habla con Kate (Jennifer Aniston) sobre lo que significa para él prestar un servicio en circunstancias especiales como el nacimiento de un hijo, una Primera Comunión, un Bautizo o una Boda. Dice algo como que se considera muy afortunado al ser invitado para captar y compartir las emociones que generan todas estas celebraciones y muy honrado en estar presente en tan importantes eventos. Pues ese es precisamente mi punto.
Una Boda es uno de esos eventos llenos de emociones. Y es la actitud de apertura la que nos permite captarlas en su verdadera magnitud y en un momento determinado. Es así como formamos realmente el Programa en cuanto a la interpretación de las canciones. Me considero muy afortunado (aunque me hayan ganado el diálogo en una película) y honrado al ser invitado y al ser compartido de todas esas emociones tan positivas que se desatan en un evento de este tipo. Tomar parte cantando y tocando en celebraciones de gran intimidad familiar como lo es una Boda, más que un trabajo, es un placer.