Lo hemos oído infinidad de veces... en refranes como... "el mundo es un pañuelo", "qué chiquito es el mundo", "chico el mundo... burgués". Y la verdad es que (así comienzan sus comentarios la mayoría de los futbolistas, lo han percibido?) así lo parece. Dicho de otra manera, "si después de charlar 10 minutos con un recién conocido no sale un nombre en común, uno de los dos es un naco". El hecho es que he sido testigo de muchos agradables encuentros con gente que conoce a alguno de mis amigos, o "al primo de la ex-novia de un cuate que por cierto, no vino a la fiesta"... de épocas diferentes e incluso de lugares increíbles.
"Seis grados de separación" es una serie de televisión que toca este punto. Es muchas veces un misterio cómo se desenredan los más aglutinados hilos de las vidas de tanta gente, en función de sus conocidos. Con ayuda de la tecnología somos hoy capaces de re-encontrarnos con una gran multitud de personajes de nuestra niñez y adolescencia, compañeros de escuelas, de Clubes, de Colonias, de Estados y hasta de países. Hoy mismo, hace unos minutos, me encontré con la sorpresa de recibir un comentario en mi página de FACEBOOK de un entrañable amigo de la primaria... y me emocionó saber de su familia. Esto nos une, nos recuerda momento a momento de dónde venimos... quiénes han estado cerca de nosotros. Enhorabuena por el hecho, "mundo pequeño, el nuestro, Rodolfo".