El pasado 29 de Abril, mis amigos de la Banda Old Days celebraron sus 18 años como Banda. Ese mismo día, aproveché para felicitarlos y para agradecerles por los Diez Años que me han permitido alternar con ellos en sus shows, como solista abridor. Un magno evento se llevó a cabo en uno de los salones del Hotel Radisson Flamingos, ubicado en Avenida Revolución, con la asistencia de un muy grande número de fans, de Radio Universal y del Canal 11, quienes grabaron gran parte de la celebración y que próximamente pasarán al aire en la TV. (No se la pierdan).

Todos sabemos que cumplir años es emocionante. Pero ¿qué significa exactamente cumplir años, como Banda? Cuando somos jóvenes y en algún momento de nuestra existencia, todos queremos de alguna manera, formar parte de un grupo musical. La razón se orienta básicamente a dar a alguien especial para nosotros algo especial que hacemos, como tocar un instrumento o cantar. Pero una cosa es querer formar parte de un grupo musical y otra muy diferente el darnos a la tarea de fundar un grupo musical. ¿Cómo se forma un grupo musical?

Bueno, primero hay que tener algo qué dar a los demás. ¿Qué me encanta tocar y/o cantar que además sepa que a mucha gente le gusta escuchar? A eso se le conoce como la intención. Definida la intención, hay que ver con quién contamos para que lo que hacemos se oiga como un conjunto de varios instrumentos tocando al mismo tiempo y que no se trate de una cuestión de solista o de dueto o incluso de trío. De ahí tenemos que hacer una lista de canciones que nos gustaría tocar y ver si definen el estilo que pretendemos darle a nuestro grupo. Definidas algunas de las canciones, hay que escribir las partes que otros músicos tocarán. Y esa es una parte muy laboriosa… Se escriben las partituras y se imprimen para cada uno de los músicos y cada uno de los instrumentos. Si se quiere que el grupo tenga 10 integrantes, habrá que sacar e imprimir cada canción diez veces diferentes. Y aunque cada integrante del grupo participara con su propio instrumento, habrá algunos otros detalles que atender como lo es la cuestión de la amplificación y monitoreo del sonido. Además se deben tener conectados todos los instrumentos a una misma red de amplificación de sonido, mediante el uso de una consola. Se debe conformar paralelamente, un equipo de gente que se dedique solamente a la cuestión del sonido, el STAFF. Y a todos hay que considerar pagarles por su trabajo, no trabajan gratis.

Definido el staff hay que pensar en los medios por los cuales haremos llegar la música a quienes pensamos que les gustará oírla. Unas veces tendremos que tocar en casa de algún conocido o amigo, pero no siempre. Hay que pensar en un lugar en el que podamos ensayar y en varios lugares a los que vaya la gente a oír cómodamente nuestra interpretación. Hay que planear negociar con una Empresa de Entretenimiento, generalmente de Alimentos y Bebidas. Hay que convocar a los músicos, seleccionarlos e invitarlos a conformar el grupo, redactar los convenios uno a uno y el Reglamento que regirá en los ensayos y en las tocadas. A muy grandes rasgos así se funda un grupo. Sólo hace falta mencionar que sin una idea clara, sin un sueño qué cumplir, sin una exhaustiva organización y una voluntad férrea, cualquier aspecto de los antes mencionados puede no lograrse. Es muy difícil fundar un grupo, en éstos términos, pero es más difícil aún mantenerlo en el gusto de la gente durante 18 años, como la BANDA OLD DAYS. Han sido 18 años de trabajo arduo, de mucha entrega, de mucha voluntad, incluso de muchos problemas, pero de mucho, muchísimo cariño a lo que uno hace y al público que sigue lo que uno hace. Abril de 2001 es la fecha en la que se me ofreció trabajar abriendo para la Banda Old Days. Diez años hace yá de esto y hoy la Banda cumple 18 años de fundada. Hemos compartido varios escenarios, he visto músicos ir y venir, he escuchado canciones que se tocan y otras que se ponen. Después de consolidada mi Carrera como pianista solista en la Ciudad de Cancún, mi llegada a México no pudo haber sido más afortunada. Los tres meses que pensaba permanecer en México, antes de regresar a Cancún, se han vuelto nada menos que DIEZ AÑOS, gracias a una llamada telefónica, allá en Abril de 2001.
Gracias, Raúl... Gracias, Banda Old Days... y FELICIDADES POR ESOS XVIII AÑOS!